31 julio, 2010

TIPÓN, EL CANTO INCA AL AGUA

Nadie puede poner en duda la impresionante capacidad del pueblo andino en la gestión del recurso hídrico. No hubiera podido crear un sistema estatal tan denso ni tampoco abarcar un espacio tan tremendo sin haber efectuado estupendos sistemas de irrigación que volvieron fértiles los desiertos y las laderas cerriles de los Andes. Un momento magnífico que demuestra este arte sofisticado de trabajo agrícola es Tipón. Este magnífico centro arqueológico se encuentra a escasos 30 kilómetros de Cusco y mezcla con audacia el maravilloso arte de trabajo en piedra con una ingeniería hidráulica sofisticada, todo bajo un marco simbólico de culto ancestral al agua. A pesar de estar tan cerca de la capital inca y siendo tan espléndido el centro arqueológico, es aún poco conocido. La visita resulta indispensable para entender el trabajo majestuoso de los pueblos andinos y su estrecha y preciosista relación con el agua. Les dejo algunas tomas realizadas esta semana. (Todas las fotografías Jorge Bedregal La Vera)

El agua, mágica protagonista de Tipón

Templo calendárico en la cima de la colina que mira a Tipón, cada ventana mira a una posición específica del sol en su correr anual

Magnífica textura de formas pétreas y agua. Observen las escaleras flotantes.


Los andenes de Tipón, ahora afectados por las bajas temperaturas, pero que en los meses de lluvia brillan de verdor

Cursos de piedra para hacer que el agua cante entre los andenes


El caudal del agua se divide con perfección en dos, seguramente en referencia a la bipolaridad andina

Detalle de escalera flotante

Los cuatro caudales, canto líquido a la permanete cuatripartición simbólica andina

Detalle de los cuatro caudales

Fuente sagrada que los guías afirman, con inaudita estolidez, ser de la "ñusta"


Panorámica del centro arqueológico de Tipón


Los cursos de agua que discurren de manera impresionante entre los andenes vivos

Antigua casa hacienda que perteneció a los condes de Valle Umbroso y que actualmente está siendo ocupada por el Instituto Nacional de Cultura en el pueblo de Tipón