03 noviembre, 2009

EL REGRESO

La magnífica y sentida composiciòn que Mario Cavagnaro (uno de los más importantes compositores de música peruanos) compusiera para Arequipa, es el segundo himno de mi ciudad y la canción que detiene conversaciones, que se canta en cualquier ambiente y que remueve las nostalgias y las querencias de los arequipeños que se encuentran lejos de su lar, ahora nos llega de la mano de un grupo de magníficos y jóvenes músicos, al mejor estilo de Playing for Change. Estos jóvenes vistieron los lugares más emblemáticos de Arequipa con esta canción. El resultado no podía ser mejor. Estos músicos, que merecen ser más conocidos en el mundo, bajo de la dirección de Óscar Delgado, la creatividad de Eduardo Rodríguez y la producción de Andrea Quevedo, nos hacen un regalo a los arequipeños que, espero, tenga la difusión que se merece. Felicitaciones mil y gracias.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Fuera de los gatos y los jóvenes ebrios cantando a la musa en horas de madrugada... Nunca he escuhado el "Regreso" de esta forma "brutta"
la armonía de las voces espantosa, de tonalidad baja, y fuera de ese collage instrumental (que abría que felicitar por esa mazamorra de sonidos... pop-criolla-eclesíastica-hip hot y pacharaco...) no parece identificar en la actualidad, aunque caótica, el espíritu de Arequipa; es decir por vender imágenes tradicionales, no se puede aceptar un "vals tradicional" de la forma como se lo ha desfigurado. Pero como dice la tartamuda postmodernidad... "todo vale" sin importar golpes bajos. Y bien para los que no aprecian el vals repúblicano de Arequipa.

Orlando Bedoya

Jorge Bedregal La Vera dijo...

¿Existe un "espíritu de Arequipa?... caray Orlando, el criticismo facil a veces se vuelve contra el criticon en forma de puerilidad. No creo que estos chicos hayan querido capturar ningun espiritu y dudo que muchos de ellos sean posmodernos, cada uno tiene el derecho de gustar o no gustar, de interpretar como quiere las cosas, el purismo es tan desfasado de la realidad como Elian Karp.

Anónimo dijo...

En estos tiempos muchos pueden ser postmodernos y no saberlo / que se refleja en la relatividad de gustos y no buscar algún sentido.
E igual lo es con el purismo, que puede ser inconsciente, ya que mejor ubiera sido que estos jovenes se ubieran reunido para hacer música de cualquier índole y no remotar el purismo (como el vals) para revivirlo.

Orlando Bedoya