11 octubre, 2009

LOS GRANDES PREMIOS A LA ESTUPIDEZ NACIONAL

Hoy me entero que el congresista Walter Menchola ha enviado una carta notarial al caricaturista Victor Raúl Pereira por una portada del semanario El Otorongo donde aparece la caricatura de tipo chaparro y pelado que corre lenguafuera detrás de una curvilínea femina. El congresista argumenta su protesta dicendo que no queda la menor duda que ese esperpento dibujado en la portada se refiere a él. ¿Porqué no le cabe la menor duda al alucinado representante político?, eso lo sabe sólo él y su conciencia, que por otra parte muy limpia no debe estar ya que fue suspendido hace un tiempo al descubrirse que había contratado de manera ilegal a su amante (varias décadas menor que él) ganando un sustancioso sueldo por no hacer nada en un congreso por demás desprestigiado. Esta alucinada maniobra de Menchola, que resume su capacidad moral e intelectual, es parte de otros momentos especialmente vergonzosos y relacionados con humor de caricatura de la ya prolífica historia de la estupidez nacional.
El primer momento de esta sección se la ganó el partido de gobierno en la primera parte de la década del 80'. Resulta que el hilarante periódico Monos y Monadas publicó en su primera plana una caricatura donde aparecía un monigote grotesco que algunos identificaron rápidamente con el presidente de la cámara de diputados, Francisco Belaunde Terry (hermano del mandatario). La estridente protesta de los acciopopulistas de la época se calló bruscamante cuando un diputado de izquierda les llamó la atención por la falta de respeto que implicaba comparar esa caricatura con la dignidad del presidente de la cámara.
La segunda escena de esta historia la protagoniza una jueza limeña que recibió la denuncia de un ciudadano que acusaba a la "señorita Lorena Tudela Loveday por haber denigrado la figura del presidente de la República" que a la sazón era el actualmente condenado Fujimori. Lo que la jueza no entendió y no quiso entender es que Lorena Tudela no existe y es más bien el nombre del personaje creado por el siempre genial Rafo León para una columna cotidiana del semanario Caretas. La jueza se cerró en exigir la presencia de la China Tudela para la risa de todos los presentes.
Menchola entonces, ahora protagoniza el tercer momento de la historia de la estupidez nacional. En ningún sitio del dibujo se menciona su nombre o cargo, pero él lo asume como afrenta personal y denigratoria en una descojonante carta notarial, lo que dice mucho, reitero, de sus calidades personales.


He buscado la portada de Monos y Monadas sin éxito, ojalá que pronto algún buen samaritano suba la colección completa de las portadas de esta publicación que son verdaderas obras maestras del dificilísimo arte del humor. Este es un ejemplo de su gran despliegue de maestría artística, el dictador Morales Bermúdez en santificable actitud.

La inolvidable "China" Tudela, que alguna despistada jueza peruana quiso darle vida, por desgracia, no lo consiguió. Deliciosa criatura de la alucinada mente de Rafo León, la China es un ojo crítico de ese sector de la sociedad peruana que se niega a renunciar a sus prosapias y rancios abolengos (caricatura de Molina)

La portada que le quita el sueño y le mata el hígado al congresista Menchola. El se siente identificado con el monigote lúbrico y calvo. Personalmente yo había olvidado que existía el anónimo congresista que sólo aparece en escena de la mano de alguna denuncia o algún escándalo.

1 comentario:

Arturo Gómez dijo...

Cierto Jorge, pareciera que cada vez más congresistas compiten para ver quien da más vergüenza a los peruanos.