28 septiembre, 2010

LUGAR ENTRAÑABLE E HISTÓRICO: TINGO

El nombre Tingo proviene del término quechua que significa "encuentro de dos ríos". Esta localidad está a pocos kilómetros del centro de la ciudad de Arequipa y se encuentra ya casi totalmente conurbanada con la metrópoli. A finales del siglo XIX e inicios del XX, Tingo era la última estación ferroviaria en la vía que unía Mollendo y Arequipa y se cuenta que muchos pasajeros que provenían de la capital se quedaban una noche en el lugar para aclimatarse y esperar que la altura no les afecte demasiado. Por la existencia de varios manantiales en la zona, se construyeron sendas piscinas que le darían la calidad de "balneario" al lugar. Lo cierto es que son varias las generaciones de arequipeños que aprendimos a nadar en sus aguas. Tuvo una arquitectura señorial y una preciosa avenida de una sola cuadra que enmarcaba un paseo de palmeras. Sus amplias casonas (por desgracia desaparecidas irremediablemente en los úntimos años) reflejaban el carácter veraniego y de descanso de las familias tradicionales y aristrocráticas arequipeñas. Actualmente, Tingo es un lugar muy activo, especialmente los fines de semana. Se colocan provisionales aparatos de feria para la diversión infantil y son muchas las familias que vienen a pasar muchas horas a orillas del pequeño lago artificial. Este lago, que fue realizado con el trabajo de un destacamento del ejército a fines del siglo XIX, fue inaugurado en 1898. Desde un inicio sirvió para solaz de enamorados que daban interminables vueltas remando en sus coloridos botes y viendo los encantadores patos y gansos que anidaban en la minúscula isla que había en medio. En los 70' se duplicó la extensión del lago pero en los terribles años del primer gobierno de García, los patos y gansos desaparecieron y el lugar se convirtió en un basural maloliente y peligroso. Felizmente hoy es uno de los pocos espacios de recreo realmente popular en Arequipa y se mantiene relativamente limpio y ordenado. Quizá el mayor atractivo de Tingo y su símbolo sean los buñuelos. Exquisita y elástica masa de harina con granos de anís que se fríe en aceite muy caliente y que se sirve con un generosísimo chorro de miel de chancaca encima. Es el lugar de muchos recuerdos entrañables para miles de arequipeños.

Los tranvías que unían el centro de la ciudad con el lugar de descanso funcionaron hasta bien entrado el siglo XX

La "Piscina Mediana", donde muchos arequipeños aprendimos los misterios del no ahogarse

Los apetitosos buñuelos


Kola Escocesa, original bebida refrescante (una de las pocas confeccionada con agua mineral en el mundo) y creativísimo recipiente reciclado para el papel higiénico que funge de servilleta


Célebre cocinera de buñuelos del puesto de Hortencia, que se presentan como los mejores de Tingo


La masa friéndose en el aceite caliente


Vendedor de ilusión nacarada, las pompas de jabón


Los molinetes, uno de los juguetes mas simples y divertidos, un clásico


Ganso, plácido habitante del lago actual


Las familias crecen

Mi hijo Santiago en ritual de dar comida a las aves


Rapidísimos y portátiles juegos mecánicos dominicales


Rolliza ave devorando su "chichasara"