11 febrero, 2009

LOS TAMBOS DE AREQUIPA


Durante los siglos de la colonia española en nuestro territorio, Arequipa jugó un papel muy importante en la economía regional. La explotación de la plata en las fabulosas minas de Potosí exigía recursos cada vez más ingentes, tanto desde el punto de vista humano como de diversos artículos que resultaban indispensables para el mantenimiento de una población cada vez más numerosa en el altiplano altoperuano. Como describiera magistralmente Kendall Brown en su reciente trabajo "Borbones y Aguardiente. La Reforma Imperial en el Sur Perunao: Arequipa en Vísperas de la Independencia" (IEP 2008) en el valle de Arequipa se concentraron grandes cantidades de diversos productos provenientes de las regiones aledañas para su distribución a Potosí. Entre estos productos, el aguardiente de uva jugó un papel primordial.


En nuestra ciudad es posible ver actualmente algunos elementos arquitectónicos que atestiguan este amplio circuito comercial que abarcaba un gran territorio del sur peruano y la actual Bolivia. No me refiero específicamente a las maravillosas casonas arequipeñas construidas con las riquezas que este comercio producía, tema del cual escribiremos más adelante; sino a los tambos. Como sabemos, estas instalaciones fueron creadas por el ser humano andino para servir como lugares de descanso y reabastecimiento en la densa red de caminos que atravesaban cual telaraña todo el territorio de los Andes centrales. En la colonia, se mantuvo esta idea por lo menos en el nombre. En los alrededores del Puente Bolognesi, que antiguamente era la puerta de acceso a la ciudad de las caravanas de arrieros que arribaban a Arequipa desde la costa y la sierra. Aquí encontraban recuas frescas para continuar camino e inclusive cerrar tratos comerciales.


Como parte de la política de recuperación del patrimonio histórico de Arequipa, se han avanzado los trabajos de restauración y puesta en valor de varios de estos tambos. Lo más importante de esta labor es la inclusión de las familias que aún habitan estos tambos desde hace muchas décadas y que se vieron afectados por los sucesivos terremotos que asolan nuetra región. Gracias a esto, hoy es posible visitar estas magníficas muestras de nuetro pasado con los seres humanos del presente. Aun quedan algunbos tambos que es necesario recuperar urgentemente y espero que esta rehabilitación mantenga los principios de respeto e inclusión de los habitantes de estos impresionantes regalos del pasado. Fotos: Jorge Bedregal La Vera