24 agosto, 2009

LAS TROMPETAS DE CONFLICTO QUE NUNCA CALLAN


Otra vez las fronteras nacionales, que en su mayor parte y extensión son simple producto del misterio, se estremecen ante las declaraciones de sus gobernantes. Ahora es a Alan García a quien le toca dar un golpe (luego de haber recibido un par) a Evo Morales delizando la posibilidad que Bolivia tenga un pacto secreto con Chile referente a una posible salida al mar soberana por el puerto de Arica. Este arrebato es bastante más grueso que la pataleta de Morales por el trajecito de diablada en el estupidizante concurso de belleza mundial de este año. En realidad, esta posibilidad dada por el presidente peruano viene en un marco sumamente complejo y que tiene que ver con reclamos de delimitación maritima que serán discutidos en tribunales internacionales. ¿Qué está pasando en nuestro continente que andamos con las susceptibilidades exitadas a niveles de vértigo?. ¿En qué laberinto nos estamos metiendo, que una declaración necesariamente tiene que ser confrontacional con los vecinos?. Creo que, peligrosamente, nos estamos insertando en un escenario de desgracia muy profunda, producto de los sectores más conservadores y belicistas de cada país que están interesados en mantener situaciones de conflicto y enfrentamiento entre los países del continente.


El caso es más trágico cuando se trata de Bolivia y Perú, países que nunca debieron separarse y menos enfrentarse. Conozco muchos peruanos que siguen gimoteando por los territorios perdidos en la Guerra del Pacífico, pero ninguno que llore por la terrible pérdida de Bolivia. Alimentar rencores y mantener disputas es sólo un intento descarado de los sectores menos democráticos y más autoritarios de ambas sociedades.

7 comentarios:

Cayetano dijo...

Es una vergüenza que para mantenerse en el poder y justificar una mala gestión política haya gobiernos que, amparándose en un nacionalismo trasnochado que exalta un patriotismo vacío de contenido, fomenten una escalada de declaraciones y gestos que hacen peligrar la estabilidad en latinoamérica.
No me fío ni de los conservadores afines a los EEUU ni de los que juegan a revolucionarios.

Juan dijo...

Impresentable panorama el que presenta América Latina en el Bicentenario. Unas fechas que deberían celebrarse y ser una reconciliación histórica, están siendo de ridícula "guerra fría" como he leído últimamente allá en América. Si ayer decía lo de la separación de Ecuador con Perú, lo de Perú con Bolívia es peor aún. Si los epañoles apenas distinguimos a ecuatorianos de peruanos, con los bolivianos menos aún. Estando en Cuzco me decían quién era boliviano por el acento, porque para mí eran hermanos. No sé si fue la separación en el siglo XVIII del Alto Perú (Bolívia-Audiencia de Charcas) y su adscripción al Río de La Plata o qué, pero esa separación fue terrible.
El nacionalismo es la peor hez que inventó la burguesía contra los trabajadores. La religión: el opio, como dijo Marx.
Hoy e un nacionalismo peor aún: el Evo ese azuza los perros contra Perú, y éste responde conigual discurso. Es una bipolaridad muy peligrosa la de países castristas de pseudo izquierdas: chavistas, correístas...y países de derechas: uribistas o alanistas. Y lo peor: el día a día de esos pueblos en su miseria cotidiana: su falta de seguridad social, su mal nivel cultural, sus carencias materiales, etc, etc.
Creo que la solución estaría en una Unión Latinoamericana al estilo europeo, pero para ello es necesario una cultura lejos del nacionalismo localista y populista.
La verdad es que con el aprecio qie estoy tomando a ese continente me duelen esas noticias tan deprimentes y tan desoladoras.
Saludos Jorge.

Arturo Gómez dijo...

Lamentablemente los conflictos entre Bolivia y Perú fueron más frecuentes de lo comunmente se recuerda: 1828, 1831, 1836-1839, 1841-1842, 1854, 1909. Incluso durante la Guerra del Pacífico (1879-1883) un sector de su clase dominante era partidaria de romper con Perú y aliarse con Chile.

Jorge Bedregal La Vera dijo...

Dos paises con tanto en comun y tan separados... de Arequipa a La Paz es más corto el camino que a Lima, sin embargo es un verdadero abismo el que nos separa... Las generaciones que nos seguiran tendran la responsabilidad de lograr un acercamiento que sea definitivo entre estas dos maravillosas naciones.

Yony W. Amanqui Tacar dijo...

Yo creo que la situación entre Perú y Bolivia va a continuar así. Desde que leí el magnífico trabajo de Cecilia Mendez "Incas sí , indios no" me di cuenta que los peruanos jamas van a querer ser indios, a menos que se trabaje en serio con los niños, para extirpar el peor mal que podemos tener los peruanos: la discriminación, el racismo.

Jorge Bedregal La Vera dijo...

Cuidado Yony, al decir que los peruanos no queremos ser indios (que es dolorosamente cierto) estas tratando de decir que es automatica la relacion bolviano = indio y que eso aparta a las naciones. Yo creo que debemos ser cuidadosos en diferenciar pueblos de gobiernos.

Yony W. Amanqui Tacar dijo...

La relación automática de boliviano=indio, la tenemos los peruanos. No he querido ser partícipe de esa relación. No quiero aparatrme de los amigos bolivianos, admiro a los hermanos de La Paz, al punto que me sorprendio que sus universitarias acudan a estudiar vistiendo orgullosamente sus polleras, y nadie se hace problemas.
Creo que ellos tienen bien cimentada su identidad, claro que los departamentos de la "media luna" son distintos.