22 enero, 2009

El Colca: maravilla natural y HUMANA


Todos aquellos que hemos tenido la oportunidad de conocer el valle del río Colca en Arequipa, sabemos que es, por definición, una maravilla. Los Andes, en toda su magnificencia, surcados milenariamente por ríos que han horadado sus alturas para crear precipicios de vértigo, el cielo dolorosamente azul donde las nubes blanquísimas toman formas indescriptibles, el aire delgado y prístino, los glaciares que refulgen al sol, la presencia de cóndores (esas aves soberanas) o huidizos y ágiles guanacos, flores de colores deliciosos, colibrís de instantánea maravilla... todo esto hace que cualquier ser humano se conmueva ante tanta belleza.

Sin embargo, y a riesgo de ser acusado de boicot contra la campaña que pretende que este conjunto de elementos naturales sea elegido como maravilla natural, no debemos olvidar que el valle del Colca es también una maravilla humana. Las terrazas de cultivo: esas magníficas y creativas máquinas de producir alimentos allí donde la razón diría que es imposible; el manejo del recurso hídrico de manera tan creativa y original, la posibilidad de conservar alimentos y semillas por largos períodos para eventuales sequías; los pueblos que fundados por una motivación aculturadora que sin embargo se dieron la maña de sobrevivir con su cultura y sus sueños... todo esto ha sido logrado por el ser humano, que durante milenios ha ocupado este valle.
El Colca sin su gente, sería sólo un accidente geográfico más. Por ello, cualquier propuesta (desde la aparentemente inocente pretensión de la calificación de maravilla) hasta aquellos planes sesudos y sofisticados que se diseñan desde escritorios en Lima o Arequipa, tienen que estar ligados al ser humano que habita allí, con respeto irrestricto a sus derechos humanos y culturales.

Si lo que se pretende conseguir con esta declaratoria es que más turistas visiten el valle, y el resultado será que se construyan más esperpentos (como Chivay, pueblo que se ha convertido en un antro de discotecas y hoteles de dudoso gusto) y se destruyan los entornos culturales, humanos y naturales; entonces creo que el daño sería mucho mayor que cualquier posible beneficio si es que no se construye un plan que involucre a los habitantes del Colca como actores y no simples espectadores.
(Las fotos son de la magnífica fotógrafa valenciana Esperanza Casanoves, tomadas en el Colca en 2008).

6 comentarios:

espe dijo...

el colca me deslumbró ... su gente ... vi en ellos una vida muy dura ... sus paisajes ... todo lo que describe jorge ... y sobre todo como aficionada a la fotografia creo que redescubrí la luz ... gracias Perú por como os portasteis conmigo el tiempo que anduve entre vosotros. Esperanza

Jorge Bedregal La Vera dijo...

Beinvenida siempre, companya. Aprendimos tanto de ti y tu manera de ver la luz que valio la pena el viajecito... a que si!. Esta pendiente un post sobre Santa Catalina y sus luces...

espe dijo...

espero ansiosa lo de santa catalina porque como bien sabes el dia que la descubrí sufrí insomnio ... menudo descubrimiento !! ... jejeje ... y jugamos omo niños con sus iluminaciones ... todos nos miraban extrañados parados en cualquier rincón a ver qué se podía sacar con nuestras nikon (jejeje)

Mariemilia dijo...

Pues en mi opinión creo que los comentarios que haces con respecto al Colca, no son para nada un boicot del cual podrías ser acusado, pues tienes mucha razón al hablar de esta maravilla natural y HUMANA (y si podría lo resaltaría en negrita y cursiva, para darle el énfasis que se merece), porque eso es sin duda alguna también, una maravilla humana, de la cual nos hemos olvidado o no nos hemos dado cuenta o simplemente desconocemos. Por eso creo que la opinión que tienes con respecto a este tema debe de ser tomada en cuenta y que las autoridades respectivas empiecen a trabajar con las poblaciones locales en la formación de estos actores, los cuales son importantes para el desarrollo de un “turismo sostenible” del que se habla mucho últimamente pero del cual se hace poco.

litmam dijo...

En arequipa hay dos cañones, talvez los mas profundos, uno de ellos es el de cotahuasi, que por el olvido mediatico y la larga distancia(12 horas de viaje desde arequipa, cuidad), esta practicamente desaparecido, para la mayor parte del conciente arequipeño, lo mas problable es que en un par de años:
cotahuasi mute en un nuevo "esperpento", al mismo estilo de chivay, la principal dificulta del cotahausi actual(el viaje largo), talvez se transforme en su principal defensa en contra de el esperpentismo. solo espero que existe otro camino.

Jorge Bedregal La Vera dijo...

Yo también espero que el fabuloso cañçon de Cotahuasi no se convierta en un vertedero de botellas descartables de gaseosa, gringos despitados y bullangueros turistas que son capaces de sacrificar el entorno por una "diversión" estandarizada desde la ciudad.