29 enero, 2009

La Habana, ciudad y símbolo

En 2008 me tocó la suerte de pasar un mes entero en Cuba. Viví uno de los ciclones que azotaron la isla y compartí con los habaneros el temor, la sensación de inseguridad, la falta de electricidad y alimentos que eventos naturales de esa magnitud siempre traen consigo. También me toco ver parte de la reconstrucción, la esperanza de los habitantes en salir de la situación tan dura que trajo consigo la temporada de huracanes. La Habana es una de las ciudades más hermosas que conozco, aunque aún hay amplios sectores en su sector colonial que merecen ser recuperados y restaurados, es una capital donde se puede leer la historia en cada piedra, en cada ladrillo. Como un texto, La Habana nos dice de un poder colonial que dominó todo el continente, nos habla de piratas y corsarios, nos recuerda guerras e invasiones. Todos los estilos arquitectónicos de occidente están presentes en esta ciudad, desde el barroco más recargado hasta el art noveau más elegante. es el símbolo de una revolución que marcó el panorama político en el hemisferio durante medio siglo y que a pesar de los pronósticos aún se mantiene en pie. Igualmente, la capital cubana, con toda su alegría y belleza, con su suciedad y sus carencias, es fuente de inspiracion para artistas. En la trova, hay muchas muestras del amor y del embrujo que provoca La Habana. Aquí les dejo dos pequeñas muestras: Ireno Garcia cantando Andar La Habana y el siempre polémico Carlos Varela con su Mi Habana.