27 junio, 2009

UNA HISTORIA QUE SE TRATÓ DE OLVIDAR

Hace unos posteos atrás, Cayetano, nuestro amigo bloggero de España, hizo un comentario acerca de una canción de Quilapayún con Inti Illimani, los emblemáticos conjuntos musicales chilenos. Recordaba nuestro buen amigo la Cantata Santa María de Iquique que fue puesta en escena por Quilapayún hace ya largos 30 años. El relato cantado-contado de los terribles sucesos en los que terninó una amplia movilización obrera en el norte de Chile a inicios del siglo XX y que cubrió las calles de Iquique con la sangre de más de 2 000 trabajadores, es uno de los episodios más vergonzosos de ocultamiento de la historia por parte de los conservadores. A pesar que hay varios estudios e investigaciones al respecto, es aún mucho lo que no se sabe. Por ejemplo, los varios cientos de trabajadores peruanos (que vivían y radicaban en la zona salitrera luego de la ocupación chilena) que tambíén fueron muertos por las balas del frenesí represivo y que ningún gobierno recuerda. La Cantata de los Quila trajo a colación el profundo compromiso de la canción nueva con la realidad y las luchas populares, así como también el rescate para la memoria de los sucesos que de alguna manera, terminaron influyendo en la conformación de las naciones latinoamericanas. En todo caso, resulta un muy bello matrimonio el unir arte musical e Historia.

La Escuela de Santa María de Iquique, frente a la plaza donde fueron asesinados miles de obreros del salitre. Foto de la época.
Recomendamos también el trabajo de Dolores Mujica que puede ser descargado de: http://www.google.com.pe/search?sourceid=navclient&hl=es&ie=UTF-8&rlz=1T4GGLL_esPE332PE333&q=deves+santa+maria+iquique
Y por último, les dejo un pedazo de la famosísima Canta de Santa María de Iquique, interpretada por Quilapayún.

2 comentarios:

Cayetano dijo...

No sabía que junto a los chilenos masacrados había también peruanos. Fíjate, qué lección nos trae esta historia: los pobres trabajadores, los desheredados, los explotados, los olvidados por Dios, tienen todos la misma patria, las mismas penas y los mismos enemigos, sean de la nacionalidad que sean, da igual que sean chilenos, argentinos, peruanos, españoles...
La Cantata estremece al volverla a oír.
Un saludo.

Arturo Gómez Alarcón dijo...

Cierto Cayetano, como en toda guerra ganaron pocos, perdieron demasiados.