19 septiembre, 2009

LA TENTACIÓN DE LA INQUISICIÓN

Deliciosa ironía, el acusado de plagio Bryce y el libro que le quita el sueño al gobierno de turno. (Extraido de http://tienedientes.blogspot.com)


"La tolerancia es la pasión de los inquisidores" dice el verso de una deliciosa canción de Silvio Rodríguez. Esta semana hemos asistido a un verdadero concierto de voces que, dirigidas por el corifeo mayor, han ensamblado sus voces alrededor del supuesto escándalo por la publicación de un libro memorioso del criminal Abimael Guzmán. Con estridencia, digna de soprano alemana, el primer mandatario, el ministro de justicia y todo aquel que siente algo de responsabilidad al respecto, han salido a declamar ante todos los medios y de todos los modos posibles, que tal cosa no debió suceder jamás. El miedo resulta tan irracional como la peor de las fobias y hace asumir poses histéricas a los encorsetados funcionarios. Se quiere prohibir el libelo, perseguir a los editores, sancionar a los policías que no vieron que esos escritos salian de la celda a la calle para su transformación en libro y condenar a cualquiera que se atreva a vender, comprar o leer tamaña afrenta.

Yo simplemente me pregunto: si nosotros tenemos razón y los terroristas no ¿a qué tanto aspaviento?. ¿Es que mi convicción democrática es tan feble y barata, que un simple texto me va a convencer de las bondades de un proyecto autoritario, desfasado y asesino como el de Sendero Luminoso?, ¿o desconfío tan profundamente de mis conciudadnos y su capacidad crítica, por lo cual una lectura puede resultar subversiva y por eso la evito o la incinero?

Sendero fue derrotado militarmente, de eso no queda la mayor duda. El asunto va más allá aún y es que aún queda la batalla ideológica por delante. Para poder enfrentarnos a Sendero, desde el punto de vista ideológico, tenemos que entender que la democracia es el camino a seguir. Y para eso estamos obligados a ser cada vez más democráticos e incluyentes. Defender la democracia cuando nos sobran personajes que no creen en ella es un reto muy grande.

4 comentarios:

Yony W. Amanqui Tacar dijo...

En éste asunto de libros publicados líderes terroristas presos, nuestro gobierno juega a dos cachetes (algo propio del APRA) Mediante los blogs me entere que Polay Campos había publicado un libro, también desde prisión. El prólogo de dicho libro fue realizado por dos distinguidos personajes apristas: Valle Riestra y Villanueva del Campo, ambos sugerían la amnistía. Ante tal suceso, ningún político, periodista dijo algo.
El gobierno no debería preocuparse tanto de ello, ya que nosotros a diferencia de ellos (apristas) sí tenemos memoria, y no vamos a permitir que un libro genere un clima de guerra interna nuevamente. Más parece una cortina de humo.

Uthegal dijo...

Situaciones difíciles por lo que parece. Animo y suerte en tolerar políticos!

Cayetano dijo...

El tema es polémico y difícil.
Por un lado habría que decir que son las reglas del juego democrático. Si aceptamos como norma la libertad de expresión, todo el mundo tiene derecho, presos terribles incluidos, a manifestar su opinión. Otra cosa es que el gobierno de turno dé facilidades o subvencione tamaño disparate.
El asunto a debatir estaría en lo que se cuenta realmente en esas memorias, si se aplaude la violencia, si se celebran o justifican los asesinatos, etc. En España, por ejemplo, se pueden manifestar libremente los amigos de los terroristas de ETA siempre y cuando no hagan por la calle apología del terrorismo, que en nuestra legislación, aprobada por el parlamento,está considerada un delito. Y los delitos deben ser perseguidos.

Jorge Bedregal La Vera dijo...

Ahora los agentes del gobierno estan buscando, letra por letra, en el libro cuestionado, la apología al terrorismo. Sin embargo hasta ahora es un poco difícil determinar, sin lugar a dudas, ese delito. Lo cierto es que ahora ya empezaron a aparecer ejemplares piratas en diversos puntos del pais, porque con tamaña propaganda, cualquier libro se lee. A mi me interesa precisamente para conocer al enemigo, que es imprescindible para poder derrotarlo